El anti currículum. La historia de mi vida profesional

A veces en esta vida casi es mejor saber con certeza que es el que no quieres hacer para acabar haciendo lo quieres. Durante un tiempo así fue la historia de mi vida, no sabía lo que quería pero tenía muy claro lo que no quería ser. Así que con ese pensamiento di un giro espectacular de 180° a mi carrera profesional.

Y aquí te lo quiero contar, en mi primer post en Medium. Y me gustaría que esto sirviera para conocerte, solo si quieres, con un comentario, o mensaje… o una conversación real…

…lo que tú quieras. Aquí estoy… de verdad.

Imagen felizmente cedida por freepik.es

Empezaré a partir de los 22 años. Me parece un buen número a la par que fue el primer punto de inflexión en mi vida. ¡Así que ahí voy!

A esa genial edad en la que vives solo para el viernes y el sábado y el resto de semana simplemente subsistes, fue cuando acabé de estudiar Administración y Finanzas. Una mala decisión (o no tener ni idea de qué hacer) me llevó a hacer estos estudios. Eso sí, como todo el que hago cuando empiezo una cosa la acabo. Y así fue, después de meses arrastrando las matemáticas financieras finalmente las apruebo, lo que me permite pasar a 2º y bueno… el resto fue pan comido.

Al acabar mis estudios me dediqué a buscar trabajo, ¡Ya estaba preparado para el mundo laboral! Y lo encontré. Hacía tareas administrativas y contables en una empresa de revelado de carretes fotográficos. Además de dichas tareas también llevaba la cuenta de todas las fotografías que estaban mal reveladas, en otras palabras, yo mismo era el departamento de reclamaciones.

Las horas se me hacían interminables. ¡Dios que recuerdos!

-Qué coño hago aquí- Pensaba. ¡A mí lo que me gusta es el cine!

Imagen cedida muy amablemente por freepik.es

Adoraba el cine, me pasaba horas viendo películas y dejando volar la imaginación. Me encantaban las imágenes y las historias, por eso decidí estudiar Fotografía Artística en la escuela de Arte de mi ciudad.

Mi pasión por el cine era tal, que era capaz de hacer todos unos estudios por una asignatura solamente: Audiovisuales.

Aunque no estaba demasiado seguro de que era aquello de la fotografía artística, decidí seguir mis instintos cinéfilos.

Y suerte de mí que lo hice. Porque me cambió la vida.

Como te dije en las primeras lineas de este post, no estaba seguro de lo que quería hacer/ser pero si muy seguro de lo que no quería, que era volver a trabajar de contable. Necesitaba hacer cosas creativas como el aire que respiraba y la fotografía me sació por completo. Descubrí un mundo todavía mejor que el cine del cual me podía sentir más libre y podía ser creativo mientras contaba historias con imágenes. Era maravilloso.

La historia no acaba aquí, ni mucho menos.

Todavía no había acabado el proyecto artístico final, que empecé la carrera de Multimedia en la UOC.

Yo soy así, qué le vamos a hacer.

Allí estudiaría imagen, guionización, fotografía, diseño, programación… y todo encarado al crear productos multimedia para internet.

¡Qué maravilla! Estaba realmente entusiasmado por la carrera.

Siete años después me gradué.

Fueron siete años maravillosos donde creé un departamento de internet en una empresa de informática de mi ciudad. Yo no tenía ni idea pero disfruté mucho del proceso de aprender.

Sobre todo aprendí a:

  • Programar webs, pero sobre todo a tener paciencia programando.
  • A crear proyectos y dirigirlos, pero sobre todo a disfrutar del proceso de la producción.
  • A lidiar con los clientes, pero sobre todo a entenderlos y meterme en su piel.
  • A vender, pero sobre todo ser sincero y nunca vender humo.
  • A diseñar, pero sobre todo a entender que aquello que diseñas tiene que estar en consonancia con unos valores de marca.
  • A crear productos digitales, pero sobre todo a hacerlos crecer porque es la etapa más motivadora.
  • A posicionar las webs que hacía, pero sobre todo a entender que si no hay contenido detrás que aporte valor es inútil.
  • A motivarme cada día…

…sí cada día.

Fueron unos años maravillosos que al final me llevaron a crear mi Start Up: Retratu.

No me considero la persona más emprendedora del mundo a pesar de que lo he hecho por cuenta propia y ajena. Pero esta vez sentí aquello que sentimos cuando queremos ser padres, un Call To Action en toda regla.

Y así lo hice, construí un proyecto bonito, con valores, valores que me representaban. El propósito de Retratu era salvaguardar la memoria de las familias a través de los retratos e imágenes. Para hacerlo posible, construí una aplicación web que se llama Legaphy, su nombre es una fusión entre Legacy y Photography.

Las Features más interesantes eran:

  • Construir árboles genealógicos enviando a casa un fotógrafo retratista.
  • Repositorios de imágenes.
  • Creación de Photowalls a través de la compra de marcos.

Mi idea siempre fue:

Si te interesa tener una visión más concreta de lo que hice lo puedes ver la web de Retratu.

Lamentablemente no pudo ser. Me arruiné y no pude validar mi product-market fit. Estaba en una situación económica y personal muy complicada fruto de mi divorcio y esto me pasó factura. Por suerte me rehice rápido, y ahora visto con perspectiva crecí mucho, tanto en lo personal como en lo profesional.

Entre otras cosas aprendí a:

  • Que no pasa nada para pedir ayuda, no lo puedo asumir todo aunque lo sepa hacer.
  • Que no deberías validar hipótesis con productos 100% acabados. Para eso están los MVP’s. Y te diría más: ni siquiera un MVP y si no mira este video.
  • Qué lo que es importante es el equipo de profesionales que hay detrás la idea.
  • Qué todas las “features” de producto tienen que estar alineadas a aportar valor. ¡Todo tiene que estar alineado a aportar valor!
  • Crear contenido para dar valor al Branding para después posicionarlo, y no a la inversa.
  • Contar historias para empatizar con el público.
  • Que los procesos de aceleración de una Start Up a veces son lentos, valga la contradicción.
  • Que la fase que más me gustó es la de ideación y validación con usuarios.
  • Tocar fondo, vaciarme y resurgir.

Casi todas estas cosas las aprendí por la vía traumática. Y todo trauma deja cicatrices. Lecciones que nunca se olvidan. Cometí muchos errores y algún acierto también, es lo que pasa cuando decides emprender. Aprendes rápido por que las hostias van que vuelan pero ¡Hey¡ no pasa nada, once años haciendo Aikido y toda una vida encima de mi Skateboard te dan una idea clara de cuan duro está el suelo.

Caer y volverme a levantar es lo mío.

A pesar de todo, tuve mucha suerte. Yo sabía que aunque no fuese bien, no trabajaba en vano.

Y así fue.

Me saltaron todas las alarmas.

No tenía ingresos, no tenía trabajo, ni un hogar propio para cuidar a mi hijo. No podía evitar sentirme como Will Smith en The Persuit of Happiness.

Imagen de la película The Persuit of Happiness (en busca de la felicidad)

Pero al contrario de Chris Gardner el protagonista que encarnaba Will Smith, yo contaba con una familia. Aprendí lo importante que es tener una, lección vital que nunca olvidaré.

Sube la música, fundido en negro y se acaba el momento dramaqueen de este post.

Tranquilo que ya viene la última parte…

Un conocido del cual fuimos compañeros en la aceleradora de Start Ups Open Future de Tarragona me propuso trabajar con él codo a codo haciendo crecer dos marcas: Koloronline y Oasis. Después de ver el trabajo que había hecho con Retratu le habló de mí a su director. En pocos días nos conocimos y pasé a formar parte de el departamento de Marketing.

Teníamos la tarea de crear un nuevo Ecommerce para la marca Koloronline y hacerlo crecer. Para Oasis la cosa se centraba más en Diseño de producto, Branding y Fotografía. Era como un caramelito para todo creativo donde podía hacer volar la imaginación creando videos y fotografía de producto.

Josep (mi compañero) y yo, estuvimos trabajando juntos durante seis meses para crear una nueva marca que se diferenciase de las otras alternativas que ya habían en el mercado de suministros para empresas de Artes gráficas.
Nos centramos en el SEO, Branding, estrategia de contenidos y la Analítica web. Todo esto siempre enfocado a dar valor a la marca y diferenciarla con elementos gráficos frescos, coloristas e incluso con un toque de humor.

De aquellas cicatrices que te hablaba antes, había una muy especial para mi: el MVP. Así que después de Retratu sabía que si no hacíamos un Producto Mínimo Viable (MVP) esto se iba a hacer eterno y (¡como todo el mundo claro!) necesitábamos salir rápido, testearlo y mejorarlo para llegar a nuestros objetivos.

Y así fue.

El crecimiento en usuarios y ventas fue espectacular. Tuvimos la suerte de disfrutar de un proyecto en que cada paso que dábamos lo hacíamos en la dirección correcta.

Ahora puedo decir que sin las cicatrices adquiridas con Retratu, el éxito de los proyectos posteriores no hubiera sido posible.

Y de esta etapa aprendí a:

  • Crear experimentos, lanzarlos, testarlos y hacerlos crecer. Lo que ahora está tan de moda y se llama Growth Hacking.
  • Que el éxito principalmente viene de las personas comprometidas que reman en la misma dirección con un mismo objetivo.
  • Dar una atención al cliente inmaculada: personal, rápida y poniendo siempre el foco en la solución del problema.
  • Crear un proyecto SEO integral. ¡Adoro el SEO!
  • No hacer caso a las métricas de vanidad.
  • Siempre hablar con datos en la mano para elegir cuál es el camino correcto.
  • Automatizar el proceso de ventas.
  • Crear y cordinar el Funnel de ventas con el equipo comercial.
  • Ser sincero y honesto con tu equipo, siempre.

En estos dos años y medio invertidos en estas dos marcas puedo decir que lo más gratificante era ver como crecían. Cada venta, por pequeña que fuese, cada paso adelante que hacíamos por minúsculo que fuese, era para nosotros una fiesta.

Gracias Josep por tanto amor y risas.

El usuario en el centro. Imagen descargada lovelymente de Freepik.es

Ahora, estoy en una etapa de mi vida en la que me veo con cuerpo de hacer otro viraje.

Los frikis techies lo llamamos: “Pivotar”.

No tanto como el que hice al principio de mi carrera profesional, el cual supuso pasar de la contabilidad a la fotografía y al desarrollo multimedia, por cierto, matrimonio perfecto este último.

Este giro será solo de noventa grados. Not bad dude!

Voy a enfocarme en el usuario.

Voy a ser un activo para la creación y diseño de productos digitales centrados en el usuario. Este estadio inicial del proceso de creación de productos para mi Start Up es el punto que más me fascinó, y es donde creo con toda humildad, que puedo hacer más servicio a las empresas y sobretodo a las personas.

Con toda mi mochila de todos estos años trabajando en proyectos en Internet, encaro esta nueva etapa con gran ilusión y con las ideas bien claras.

Si has llegado hasta aquí y has aguantado toda la sábana, gracias.

Si quieres contactar conmigo para lo que quieras lo puedes hacer por aquí o mi LinkedIn, estoy abierto a tener cafés virtuales o encuentros con gente que no conozco y que podamos compartir cosas en común.

¡Nos vemos! (o leemos). Cuídate mucho.

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Digital Product Manager @ Freshly Cosmetics

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